Reivindicaciones del sector
de la Educación Infantil 0-3
Reconocimiento real de la etapa 0-3. La Educación Infantil de primer ciclo es la primera etapa del sistema educativo y debe ser reconocida como tal por todas las administraciones públicas.
Reconocimiento real de la etapa 0-3
La Educación Infantil de primer ciclo es la primera etapa del sistema educativo y debe ser reconocida como tal por todas las administraciones públicas.
Los primeros años de vida son decisivos para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños y niñas. La inversión en esta etapa no es un gasto, sino una inversión estratégica en el futuro de la sociedad.
Financiación suficiente para la igualdad de oportunidades
Todas las familias deben poder acceder a una educación infantil de calidad independientemente de su situación económica.
El sector reclama un modelo de financiación estable y sostenible que permita ampliar la oferta educativa, mejorar la calidad de los servicios y asegurar la viabilidad de los centros a través de la universalización del 0-3 años.
Reconocimiento y dignificación de los profesionales
Las educadoras y maestras de Educación Infantil desempeñan una labor esencial en el desarrollo de la infancia.
Es necesario avanzar hacia un mayor reconocimiento profesional, mejores condiciones laborales y una valoración social acorde con la importancia de su trabajo.
Seguridad jurídica y estabilidad para los centros
Los centros de Educación Infantil necesitan un marco normativo claro, estable y previsible que permita planificar inversiones, generar empleo y desarrollar proyectos educativos de calidad.
La incertidumbre regulatoria dificulta el crecimiento del sector y limita su capacidad de respuesta a las necesidades de las familias.
Fin a la proliferación de centros no autorizados
Actualmente existen servicios que atienden a menores de 0 a 3 años con solo licencias administrativas, sin autorización educativa y sin los mismos controles que las escuelas infantiles autorizadas.
Esta situación genera desigualdad entre operadores, competencia desleal y menores garantías para las familias. La atención educativa de la primera infancia debe desarrollarse bajo unas reglas comunes para todos.
Protección de la infancia
Una regulación clara para proteger a la infancia. Todos los espacios que atienden de forma habitual a niños y niñas de 0 a 3 años deben cumplir los mismos estándares de calidad, seguridad y supervisión.
Quien desarrolla actividades educativas con niños y niñas de 0 a 3 años debe cumplir las mismas obligaciones: titulación del personal, ratios de atención, seguridad de instalaciones, proyecto educativo e inspección.
Jubilación anticipada para los profesionales de la Educación Infantil 0-3
Cuidar de quienes cuidan la primera infancia también es proteger la calidad educativa.
La atención educativa a niños y niñas de 0 a 3 años exige unas condiciones físicas, emocionales y cognitivas extraordinariamente exigentes.
Cada jornada implica acompañar de forma continuada a menores en una etapa de máxima vulnerabilidad y dependencia, realizando tareas que requieren atención permanente, elevada capacidad de observación, respuesta inmediata, movilidad constante, manipulación segura de los niños y una intensa implicación emocional.
A diferencia de otras etapas educativas, la labor en una escuela infantil combina la responsabilidad pedagógica con un importante componente físico y asistencial que se mantiene durante toda la jornada laboral.
Por ello, desde PACEI consideramos necesario abrir un debate sobre el reconocimiento de la especial penosidad y exigencia inherentes a esta profesión.
Mantener la edad ordinaria de jubilación hasta los 67 años en un puesto de trabajo que requiere agilidad física, capacidad de reacción inmediata, resistencia postural y una elevada disponibilidad emocional plantea importantes dificultades tanto para los profesionales como para la calidad de la atención que reciben los niños y niñas.
Nuestra reivindicación no responde únicamente a una cuestión laboral.
Responde al compromiso de garantizar que la primera infancia sea atendida siempre por profesionales que puedan desarrollar su labor en las mejores condiciones posibles.
Por ello, PACEI propone estudiar la incorporación de mecanismos que permitan el acceso a la jubilación anticipada o a fórmulas específicas de adaptación de la vida laboral para los profesionales de la Educación Infantil de primer ciclo, atendiendo a la naturaleza singular de esta actividad y siguiendo criterios objetivos de penosidad, responsabilidad y desgaste profesional.
Reconocer la especificidad de esta profesión es reconocer también la importancia de la primera infancia.
Porque proteger a quienes educan y cuidan desde los primeros años de vida es también proteger la calidad del sistema educativo y el bienestar de nuestros niños y niñas.
Igualdad de exigencias para todos
Quien desarrolla actividades educativas con niños y niñas de 0 a 3 años debe cumplir las mismas obligaciones en materia de:
Nuestro compromiso
Y, sobre todo, defender el derecho de todos los niños y niñas a recibir una atención educativa bajo las máximas garantías.
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