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Educación propone reducir las ratios en las escuelas infantiles de 0 a 3 años y limitar a cuatro bebés por aula
25 de junio de 2026

Educación propone reducir las ratios en las escuelas infantiles de 0 a 3 años y limitar a cuatro bebés por aula

Madrid. El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ha trasladado a las organizaciones sindicales el borrador de un nuevo decreto que contempla una reducción de las ratios en las escuelas infantiles del primer ciclo de Educación Infantil (0 a 3 años), con el objetivo de mejorar la calidad educativa y la atención individualizada a los menores.

La propuesta establece un máximo de cuatro bebés menores de un año por educadora, seis niños y niñas en las aulas de uno a dos años y ocho alumnos en las clases de dos a tres años, cifras que suponen una reducción respecto a las ratios vigentes en buena parte de las comunidades autónomas.

Según el Ministerio, estas nuevas ratios se alinean con las recomendaciones de la Unión Europea, que defienden grupos más reducidos durante los primeros años de vida para favorecer el desarrollo emocional, cognitivo y social de los menores, además de mejorar las condiciones de trabajo del personal educativo.

La reducción del número de alumnos por aula constituye una de las principales reivindicaciones del sector de Educación Infantil 0-3, cuyas profesionales vienen denunciando desde hace años la elevada carga de trabajo derivada de las ratios actuales. En las últimas semanas se han sucedido diversas movilizaciones en distintos puntos del país y, en la Comunidad de Madrid, las educadoras mantienen una huelga indefinida desde hace más de dos meses para reclamar mejoras laborales y una mayor inversión en esta etapa educativa.

El borrador prevé que las nuevas ratios comiencen a aplicarse a partir del curso 2027/2028, inicialmente en el primer curso del primer ciclo (0-1 años), extendiéndose de forma progresiva al resto de edades en los cursos siguientes.

La iniciativa forma parte del proceso de desarrollo normativo del primer ciclo de Educación Infantil y deberá ser negociada con las comunidades autónomas y los agentes sociales antes de su aprobación definitiva.

Si finalmente sale adelante, la medida supondrá un importante reto organizativo para las administraciones educativas y para los centros infantiles, que deberán adaptar sus espacios, incrementar las plantillas de personal y planificar la implantación gradual del nuevo modelo. Desde el sector educativo, no obstante, la propuesta ha sido recibida de forma positiva al considerarse un paso relevante para mejorar tanto la calidad asistencial como las condiciones laborales de las educadoras del primer ciclo de Infantil.